Hoy no tengo muchas ganas de escribir y sin embargo tengo una buena recomendación que haceros, así que os voy a dejar con el comentario que hice del mediometraje Picnic, para mi anterior blog. Hala, disfrutádlo, que la película lo merece.
Más allá del muro... más allá de la libertad
Extraña podría parecer la cinta que hoy traigo, y es que su duración es de a penas una hora y diez minutos, es decir, que no es un largometraje per se, sino más bien un medio. Uno de los mejores medios que he tenido el placer de ver nunca... ¿o quizás el mejor?
El argumento central de esta pequeña obra de arte gira en torno a tres jóvenes pacientes que, internados en un manicomio, ven reducida su libertad a los muros que los separan del exterior. Esto es debido a la norma básica del centro: "no traspasar/saltar el muro", y el sentido de la norma que ello supone (en parte debido a su locura) les impide hacerlo. No obstante, un buen día descubren que pueden ver el mundo exterior, que pueden disfrutar de los placeres de la libertad sin quebrantar la ley básica del sanatorio: caminan por encima del muro. Y de ese modo pasan a otro muro, y a otro... así hasta completar un extenso camino que les llevará más allá de la existencia y la libertad: les llevará al fin del mundo.
Los tres jóvenes internados en el manicomio son: "Tsumuji", interpretado por mi querido Tadanobu Asano, en el que fue uno de sus primeros papeles como protagonista de un filme. Su personaje vive atormentado por la culpa de un hecho pasado.
"Coco", interpretado por la celebridad japonesa (que no actriz) Chara, quien más tarde se convertiría en esposa de Tadanobu Asano. Su personaje está loca de atar, y es precisamente su locura lo que la desea llevar a la liberación.
Y por último, está "Satoru" interpretado por Koichi Hashizume, un actor desconocido que poco más que esta película ha hecho. Satoru es el amigo de Tsumuji, y posiblemente no esté mucho más loco que la mayoría de personas de más allá del muro.
Para culminar una obra de arte como esta, tenemos una banda sonora que acompaña en todo momento al onirísmo de la película, una dulce melodía que nos irá regalando los oídos al tiempo que vemos el transcurrir de los acontecimientos, una banda sonora que por cierto, me será imposible de pillar...
Así que lo dicho: un NOTABLE alto para este mediometraje cargado de sentimientos y preciosas situaciones.